LA MÍSTICA COMO ACTITUD ÉTICA




Creo que la experiencia mística a pesar de ser un fenómeno propio, no debe quedar subsumido a cada persona que lo experimente; debe ir más allá. Puede ser esta vía una escuela, una forma de aprendizaje, una paideia del alma, auto-didáctica, inacabable, pero glorificante. Que cada iniciado sufra-padezca-vivencie una transformación interna, un conocimiento “superior” gnosis (y aclaro gnosis y no gnostisismo); pero que tienda al exterior, que no empeñe en el desdén a la materia, sino que asimile que es parte del Ser, que luego salga “al mundo”…mejorado como humano, como Otro-hacia los Otros….sino es vacua...esta debe dar, crear, aportar algo al mundo, a los Otros; en palabras de Teresa de Jesús esta experiencia debe dar “frutos y obras”, aún contra todo lo dado, el sistema y lo institucionalizado o lo impuesto socialmente, las cuales el místico ve, o percibe, que no logran la emancipación social, cultural y principalmente espiritual del individuo. El mejor ejemplo de esta actitud de recogimiento pero que luego salío al mundo.. creo que es Jesús de Nazaret…un místico?...solo dejo sus palabras:

"Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento,
y cuando hayas cerrado la puerta,
ora a tu Padre que está en secreto,
y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
MATEO 6.6

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